¿Qué tipo de padre/madre quieres ser?

FECHA

 Seguro que a vosotros también os ha pasado: erais mejores padres cuando no teníais hijos. Yo también pequé dando mi opinión “de experta madre” cuando no tenía hijos. Yo también dije eso de “yo nunca” … Pero la pater/maternidad, como cualquier carrera en la que primero te dieran el título y después tuvieras que ir aprendiendo sobre la marcha, te hace cambiar la visión y mejorar en la prudencia.

Porque ser padres no siempre es fácil. Porque, a veces, nos sobrepasa. Porque los queremos desde antes de tenerlos en brazos, antes incluso de tener el positivo frente a nosotros. Porque imaginamos como serán nuestros angelitos y, a veces, pensamos que serán mini copias nuestras, que todo lo harán y aprenderán a la primera y que nunca tendremos una rabieta.

Y es que hay muchas cosas que nos han contado de los niños que no son ciertas. Mi padre, sin ir más lejos, aun piensa que yo nunca tuve ninguna rabieta… No sé si con dos años tuve alguna, lo que sé es que yo no rompía un plato hasta que me llevé la vajilla por delante…

Todos nos equivocamos

No, no existen las madres ni los padres perfectos. Todos nos equivocamos, metemos la pata, cometemos errores y, en muchas ocasiones, nos sentimos culpables.

Culpables por no permitir que nuestros hijos hagan (o no) algo que desean; culpables por tener (o no) más tiempo para ellos; culpables por dedicarnos (o no) algo de tiempo a nosotros mismos; culpables de pedir (o no) ayuda…

Parece que la culpa va unida a nosotros desde el momento en el que somos padres.

Buscar información, querer ser mejores, perfeccionar o seguir aprendiendo sobre educación, sobre formas de crianza alternativos al castigo… ¡está fenomenal! Pero no olvidemos que somos personas no máquinas ni robots.

Nos equivocamos porque es normal equivocarse. Es normal que nos desbordemos y es normal que no todos los días sean perfectos y maravillosos para nosotros. Lo importante es aceptar el error como oportunidad para aprender y, a la vez, enseñar a nuestros hijos que no somos perfectos ¡ni queremos serlo!

Siempre decimos que no queremos hijos perfectos, que queremos hijos felices… pues empecemos también con sus padres, vamos, con nosotros. No queremos ser padres perfectos, con ser padres felices es suficiente. Y no, tampoco se puede estar feliz todo el tiempo. Pero, podemos modelar a nuestros hijos a través de nuestro ejemplo.

Cuando no sepas qué hacer, piensa en cómo quieres que te recuerden tus hijos. Allí encontrarás la solución.

¿Y tú, qué tipo de padre/madre quieres ser?