¿Importa el orden de nacimiento de nuestros hijos?

FECHA

El comportamiento que tienen nuestros hijos, en muchos momentos, se debe al orden que tuvieron a la hora de nacer. Por eso es importante que comprendamos este concepto basada en su posición familiar y en la interpretación privada que hacen cada uno de los niños de la familia. 

Es común y frecuente entre los hermanos compararse y tomar decisiones para ver cómo pueden conseguir la importancia y pertenencia que todo ser humano necesita en su grupo social. Evidentemente hay excepciones para cualquier regla y habrá familias en las que los niños no compitan entre ellos, sobre todo si el clima de la casa es de cooperación en lugar de competencia -algo que los padres tendemos a hacer sin querer-.

Cuando hablamos sobre el orden del nacimiento, mi intención no es etiquetar a los niños, sino ayudar a comprender cómo ellos interpretan ese orden de nacimiento al compararse con sus hermanos y tomando diferentes roles, con el fin de mejorar las relaciones familiares y ayudar a las familias a hacer equipo real, en el que la cooperación y el respeto sean pilares fundamentales. 

El hijo mayor

Si os invito a reflexionar durante unos segundo para describir a los hermanos mayores seguro que hay características que nos salen enseguida porque las hemos visto en diferentes personas que ocupan ese “rol” o cargo en su familia. 

En general, los hijos mayores suelen ser responsables, perfeccionistas, competitivos, líderes, un poco mandones, independiente, crítico de sí mismo y de los demás, conservador y reacio a tomar decisiones que entrañen riesgos. 

A menudo el hecho de ser los primeros en nacer les lleva a interpretar que deben ser los mejores para ser importantes, lo que les llevará a ser competitivos y a frustrarse si no consiguen sus metas. ¿Visualizáis aquí a vuestro primer hijo?

El hijo pequeño

Volvemos a hacer el mismo ejercicio de visualización para describir a los hijos pequeños y vemos que también hay ciertos patrones o conductas que se repiten entre las personas que han ocupado esta posición. 

Los hijos pequeños suelen ser cariñosos, un poco malcriados porque reciben muchas atenciones por parte de sus padres y de sus hermanos, saben usar sus encantos para conseguir manipular a los demás y conseguir sus objetivos, son creativos, tienen mucha energía e inteligencia. 

Es frecuente que los hijos pequeños interpreten que sólo son tenidos en cuenta cuando se les presta atención porque durante mucho tiempo se ha favorecido este tipo de interpretaciones. Es habitual que los hijos mayores se vistan, coman y sean más autónomos a edades más tempranas que los hijos pequeños. 

El hijo mediano

Es una posición compleja y cada uno de los medianos puede adoptar diferentes roles. Es normal que se sientan perdidos porque no cuentan con los privilegios de ser hermano mayor y han perdido los privilegios de ser hermano pequeño. 

Suelen ser un poquito rebeldes, conciliadores, con gran capacidad de comprender al que sufre, simpatía y más liberales que los hermanos mayores que suelen ser más conservadores. 

¿Y si son hijos únicos?

Pues va a depender de cómo los eduquen sus padres. Si los educan como hijos mayores será perfeccionista pero sin la presión que ejerce un hermano que viene detrás y puede quitarte el puesto -según ellos-. Y si son educados como hijos pequeños es posible que sean más consentidos que los hijos que tienen hermanos.

¿Y para qué sirve conocer el orden del nacimiento?

Conociendo ciertos aspectos, como padres podemos ayudar a nuestros hijos a proporcionar reflexiones y que se sientan bien cuando pierden, por ejemplo, algo que a los mayores les suele molestar profundamente; a ayudar a que los medianos no se sientan perdidos y tengan atención; o a que los pequeños no se sientan centro de toda atención.

¿Hay excepciones a las cosas que hemos comentado?

Sí, existen muchos factores que hacen excepción a estas reglas. Una de ellas es el género. Si nuestros hijos tienen diferentes sexo, habrá menos rivalidad entre ellos y ambos tomarán el rol de hijo mayor con papel masculino o femenino. 

Si los dos primeros hijos de tres son del mismo sexo, las diferencias entre ellos serán más marcadas porque sienten más competencia y ambos entienden que deben desmarcarse del otro para ocupar su lugar

Sin embargo, la diferencia de edad también va a hacer que haya más o menos competencia entre ellos. Si la diferencia es de cuatro años o más, sienten menos competencia y desarrollan características parecidas a los hijos únicos o los hijos mayores. 

Por ejemplo, si hay cinco hermanos que tienen 12, 7, 5, 1 y recién nacido, encontramos un hijo mayor (el de 12), un hijo pequeño (el recién nacido) y tres medianos (el de 7, 5 y 1 año). Sin embargo, vemos que el niño de 7 años, al llevarse una diferencia de 5 años con el mayor será “hermano mayor psicológico”) y el de un año, que se lleva cuatro años con el anterior, también será “psicológicamente mayor”. El de 5 años, que ha sido hermano pequeño durante 4 años, será “hermano menor psicológico”. 

Una vez que tenemos claros estos puntos, podemos entender mejor a nuestros hijos, ver cómo se relacionan con nosotros, cómo nos manifiestan su deseo de ser importantes y de pertenecer a nuestra familia. Y también podemos tener una explicación curiosa sobre el comportamiento de nuestros pequeños. 

Hasta aquí el artículo de hoy, espero que os ayude a mejorar las relaciones en vuestra casa. 

Y si quieres que hablemos a nivel particular, 

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Un abrazo y gracias por estar ahí,