Aprendiendo a ser padres

FECHA

Ser padres es la tarea más antigua del mundo y no debe ser tan compleja cuando todo el mundo lo hace, ¿no?

No me imagino a un cirujano entrando a operar sin tener ni idea sobre la operación que va a hacer, ni sobre el cuerpo humano, ni sobre la coagulación de la sangre

Sin embargo, cuando hablamos de ser padres… es como si reconocer que no sabemos ser padres ya nos hiciera “malos padres”… Es como si viviéramos de cara a la galería, al qué dirán. Y nos da vergüenza reconocer que nunca antes de tener un hijo habíamos sido padres y que nadie no ha enseñado a serlo ni nosotros hemos aprendido, preguntado o tomado cursos

[siteorigin_widget class=»SiteOrigin_Widget_Button_Widget»]

¿Qué tiene de malo ir a un curso para aprender a ser padres? Parece que es legítimo hacer el curso de preparación al parto pero es que ser padres no termina en el parto… es una carrera de fondo y será, sin duda, la única tarea que nos acompañe toda la vida, con retos que irán cambiando, con dudas, con inquietudes, con indecisiones…

Cada vez vienen más padres primerizos a mis talleres, lo veo y me alegra mucho porque significa que aceptan no saber y quieren ver un enfoque diferente. Esto no significa que mis cursos sean estupendos (que lo son) sino que tienen mi enfoque y hay gente que se acerca para ver por qué no le está funcionando lo que están haciendo con sus hijos.

También observo cada vez más padres que están esperando a su primer hijo. Estos son los más listos porque, antes de que les pille ese momento de no saber qué hacer, se han preparado y van tomando nota… alguna vez me han dicho que en los talleres hacemos mucho “spoiler” de lo que va a pasar (jeje)

Los más curtidos en materia han sido padres de familia numerosa que tienen inquietudes de cambiar dinámicas que hay en casa y no saben por dónde empezar. Son padres que ya han leído mucho pero necesitan vivir la experiencia, sentir y luego irse a casa llenos de aliento para trabajar por ellos y por sus hijos.

Personalmente empecé siendo madre con una carrera bajo la manga relacionada con la educación. Soy maestra de educación infantil y los seis primeros años de vida son mi especialidad. además, soy vocacional. Tengo vocación de servicio a los niños, a sus familias y a la educación (en este orden).

Sin embargo, no fue fácil tener a mi primer hijo y sentir esa responsabilidad. ¡Y eso que contaba con conocimientos! Pero me planteaba cosas como el porteo que no sabía cómo hacerlo en condiciones de seguridad (me dejaron una mochila muy famosa y cara pero que me dejaba la espalda con diez minutos de uso), me interesaba el tema de la alimentación auto-regulada (BLW), potenciar la autonomía en el hogar… y empecé a devorar libros en las siestas del niño y a hacer cursos y talleres.

[siteorigin_widget class=»SiteOrigin_Widget_Button_Widget»]

No me daba vergüenza porque yo siempre dije que estaba en continuo reciclaje, pero sí que he visto caras a mi alrededor de “yo no lo necesito porque lo hago así y me va fenomenal” mientras su pequeño hacia lo que tenía que hacer para disgusto de sus padres.

Cuando digo que los padres sentimos amor incondicional por nuestros hijos, es que creo firmemente en esto. Creo que es algo que nos caracteriza a todos. Sentimos un enamoramiento brutal por nuestros hijos y los amamos de manera única. Pero el amor no siempre es suficiente. Más que nada porque el amor incondicional no nos hace tener conocimientos sobre lo que nuestros hijos necesitan. Al final tenemos que invertir tiempo y dinero para aprender

Tener información nos hace libres. Hay vida más allá de lo que “siempre se ha hecho”. Puedes decidir llevar a tu hijo en carro o en portabebés, siempre que sea seguro para ambos y disfrutéis. Puedes alimentar a tu hijo con purés o con trozos, siempre que sea seguro y disfrutéis. Puedes dar de merendar a tu hijo alimentos más nutritivos y sanos que el sandwich de crema de cacao que nos daban a nosotros… y si aprendes sobre la inteligencia emocional, las inteligencias múltiples o una educación libre de premios y castigos, quizá el día a día sea mucho mejor para ambos y lo disfrutéis más.

[siteorigin_widget class=»SiteOrigin_Widget_Button_Widget»]

Esta semana hay un bundle con el que yo he participado aportando mi curso de Educar en Calma con Disciplina Positiva. Solo mi curso ya cuesta 69€ y el bundle, con 47 cursos lo consigues por 65€.

¿Hay trampa? ¡No! El conjunto de autores nos hemos puesto de acuerdo para unirnos y vender un número grande de cursos bajando nuestros precios. De esta forma, lo que te costaría más de 3.000€, lo consigues por 65€.

[siteorigin_widget class=»SiteOrigin_Widget_Image_Widget»]

No hay trampa, los cursos son los mismos que los originales. Puedes ver toda la información aquí, de verdad. Tienes cursos que abarcan desde la fertilidad, embarazo, preparación al parto, crianza, alimentación, educación, fotografía, emprendimiento para mamás… Es amplio. Quizá no te interesen todos, ¡normal! Pero si te interesan dos o tres, ¡ya lo amortizas sobradamente!

Y siempre te puedes encontrar con algún curso que te sorprenda para bien. Y, por supuesto, siempre puedes apoyar a los autores en sus redes sociales y viendo qué hacen.

Y nada más, decirte que el bundle termina mañana y luego volveremos a la tranquilidad de la vida sin ofertas ni promociones, seguiremos trabajando y creando nuevos cursos, haciendo asesorías y disfrutando con las familias, acercándonos a muchos hogares y llevando, en mi caso, un poquito de luz a vuestros hogares.

El enlace que os estoy dejando en todos los post es enlace afiliado. Esto significa que por cada compra que se hace a través de mi enlace, la empresa me da un pequeña comisión que me sirve para pagar el alojamiento, el dominio y seguir trabajando en crear contenido que, en su mayoría es gratuito y que puedes disfrutar a través de la web o del boletín.

[siteorigin_widget class=»SiteOrigin_Widget_Button_Widget»][siteorigin_widget class=»WP_Widget_Custom_HTML»]

Un abrazo y gracias por estar aquí,